El paso por diálisis

¿Qué es la diálisis?

Una vez los riñones poliquísticos tienen una función inferior a la recomendada, es necesario recurrir a un tratamiento renal sustitutivo. Entre las modalidades que existen se encuentra la hemodiálisis, diálisis peritoneal y el trasplante renal.

Los tratamientos de diálisis ofrecen una buena calidad de vida mientras se espera a un trasplante de riñón. Este tipo de terapias consisten en limpiar las toxinas y desechos acumulados en el organismos así como controlar el volumen de líquidos. Con la hemodiálisis, el filtrado se realiza de forma externa a través de la sangre mediante un monitor de diálisis. Los pacientes con este tratamiento han de acudir a un centro hospitalario tres veces a la semana para realizar sesiones de unas cuatro horas.

Por otro lado, la diálisis peritoneal se realiza a través de un catéter en una membrana situada en el peritoneo. Con esta modalidad, el paciente puede dializarse en su propio domicilio mediante un intercambio de fluidos.

Ambas modalidades ofrecen resultados similares y permiten a los pacientes con enfermedades renales terminales mantener una buena calidad de vida. No obstante, estos tratamientos no equivalen al funcionamiento de un riñón real, por lo que la opción de un trasplante renal suele ser la más efectiva.

Contenido extra

La Fundación Española de Diálisis fue creada a partir de la Sociedad Española de Diálisis y Trasplante (SEDYT) con el objeto de potenciar los estudios que contribuyan a la prevención de la insuficiencia renal crónica y a mejorar el tratamiento de la insuficiencia renal terminal: diálisis y trasplante.